La estudiante de 21 años colapsó después de consumir una bebida energética con alta concentración de cafeína, lo que conmocionó al mundo.
El fallecimiento de Sarah Katz, una universitaria de 21 años en Estados Unidos, volvió a poner en el centro de la discusión los posibles riesgos del consumo de bebida energética y la escasa claridad en su regulación.
TE PUEDE INTERESAR:
Joven regresa de la escuela y encuentra a su mamá con amante: “voy a llamar a papá”
Tras su muerte en 2022, sus padres emprendieron acciones legales y una lucha pública para impulsar cambios en la forma en que estos productos se comercializan.
El caso no solo llevó a demandas contra una cadena de restaurantes, sino que también abrió paso a una iniciativa de ley federal. Esta propuesta busca que las empresas informen de manera más precisa el contenido de cafeína en bebidas energéticas y productos similares, con el objetivo de prevenir riesgos a la salud de los consumidores.

¿Quién era Sarah Katz, joven que murió por tomar bebida energética?
Sarah Katz, estudiante de la Universidad de Pensilvania, vivía desde niña con el síndrome de QT largo, una condición cardíaca que altera el ritmo del corazón y puede desencadenar arritmias peligrosas.
El padecimiento fue detectado cuando tenía cinco años, tras una convulsión durante una clase de natación. Desde entonces, siguió un tratamiento con nadolol y recomendaciones médicas claras, entre ellas evitar el consumo de bebidas energéticas.

De acuerdo con su madre, Jill Katz, los especialistas le explicaron que la enfermedad podía mantenerse bajo control si se respetaban las indicaciones.
“Una vez que la detectas, es como cualquier otra afección que necesitas controlar”, señaló.
Durante años, Sarah siguió estas recomendaciones. Sin embargo, en 2022 consumió una bebida llamada Charged Lemonade, de la cadena Panera Bread. Poco después sufrió una arritmia, colapsó y, pese a la llegada de paramédicos, no logró sobrevivir.
Presentan demanda contra bebidas energéticas
Tras la muerte de Sarah Katz, sus padres interpusieron una demanda por homicidio culposo contra la cadena Panera Bread. El principal argumento fue que la bebida consumida contenía una cantidad elevada de cafeína sin que esta información fuera claramente visible para los clientes.

La Charged Lemonade ingerida por la joven incluía cerca de 390 miligramos de cafeína en una presentación de 30 onzas, una cifra que prácticamente alcanza el límite diario recomendado para adultos, establecido en 400 mg. Incluso, superaba la cantidad combinada de algunas bebidas energéticas populares.
La demanda también destacó que el producto se ofrecía junto a opciones sin cafeína o con bajo contenido, lo que podía generar confusión entre los consumidores, especialmente en un entorno universitario. Este fue el primero de varios casos legales relacionados con la bebida.
Finalmente, en 2024, Panera Bread decidió retirarla de su menú.
No olvides seguirnos en FACEBOOK, X , INSTAGRAM y TIKTOK
