El Gato Ortiz pasó de tener una buena carrera en el futbol, a terminar en la cárcel y a encontrar consuelo en la palabra de Dios.
Omar El Gato Ortiz destacó en su momento como un gran futbolista mexicano al pasar por varios clubes.
Inclusive, el atleta estuvo en diferentes ocasiones en la Selección Mexicana. Sin embargo, su carrera en ascenso se vio mermada tras la detención en 2012 por los delitos de privación ilegal de la libertad y agrupación delictuosa con el Cartel del Golfo.
TE PUEDE INTERESAR:
Muñeca de Ángela Aguilar desata burlas: “¿y si le roba el Ken a Barbie?”
Desde aquel entonces el exportero de los Rayados de Monterrey permaneció tras las rejas hasta hoy.
Ortiz nació en 1976 en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, donde comenzó con su carrera deportiva.
Gracias a su talento, los Rayados le abrieron las puertas para trabajar en la escuadra en 2002.

Además de formar parte de la escuadra de Monterrey, estuvo con los Jaguares, así como con el Necaxa.
Omar tenía un futuro prometedor en el deporte hasta que decidió participar en tres secuestros. Uno de ellos fue el del esposo de Gloria Trevi, Armando Gómez, recibiendo 200 mil pesos por el rescate.
En 2012 el exatleta ingresó a prisión y fue sentenciado a pasar 75 años tras las rejas.
¿Por qué encarcelaron a El Gato Ortiz?
El Gato Ortiz fue investigado en 2012 debido a que lo acusaron de formar parre de una banda de secuestradores.
Su participación en tres secuestros, entre ellos el de un menor de edad, le dieron pase directo a prisión.

En las indagatorias se determinó que el exjugador brindó información para facilitar los raptos de las víctimas.
Bajo el delito de secuestro agravado, El Gato fue sentenciado a los 75 años tras las rejas.
En las investigaciones se detalló que además de participar en los secuestros consumía cocaína. En una declaración, el exatleta habló sobre cómo se inclinó por la ingesta del estupefaciente.
“Uno siempre busca un refugio… Yo empecé con cocaína, después con mariguana, después piedra, después cristal, tachas, ácidos, pastillas, prácticamente de todo”.

Omar Ortiz explicó que siempre se llevó bien con las víctimas que fueron secuestradas.
“La víctimas nunca me reconocieron como secuestrador me señalaron como su conocido… La gente con la que me están involucrando son personas con las que yo convivía con desde hace muchos años y nunca les hubiera hecho ningún daño”.
En aquel entonces, el exdeportista ya se hallaba recluido en el penal de Cadereyta cumpliendo con su condena.
Ortiz atravesó por muchos sucesos como el escándalo mediático por el tema del secuestro, así como un motín en la prisión en donde fue herido por unos policías.

En dicho suceso, generado en 2017, sufrió una fractura en la nariz y varias contusiones en el cuerpo.
Dicho penal se caracterizó porque también residen integrantes de cárteles como el de Sinaloa, del Golfo y Los Zetas.
Ortiz siempre declaró tener miedo de morir a manos de un grupo rival si lo relacionaban con el del Golfo.
¿Qué pasó con Omar El Gato Ortiz?
Pese a su condena en prisión, Omar El Gato Ortiz encontró el consuelo y la paz necesarios en la religión.
“La palabra dice ‘conocerás la verdad y la verdad os hará libres’. Yo estoy libre, mi cuerpo a lo mejor se mantiene en este lugar, pero espiritualmente yo no me enfoco en el lugar donde me encuentro. Hay una palabra que Dios transmite a través de mí, de esa ciudad la cual Dios promete a todos los que vamos a estar con él. No fue algo mío, fue algo de Dios, de un día para otro. En un motín que se hizo en el módulo cinco, hubo tragedia ese día rodeado de muerte, rodeado de mucho fuego, de mucha agresividad y de un día para otro empiezo a hablar de Dios”.

Omar declaró en su momento que se siente agradecido de tocar fondo para encontrar a Dios.
Inclusive, el exdeportista que ahora predica la palabra del señor mencionó ser feliz en donde está.
“Qué bueno que se echó a perder mi vida, porque con la palabra de Dios, el que pierde su vida, la hallará y hoy tengo mejor vida con Dios, ¿cómo? En ese motín yo despierto muy golpeado, me llevaron al hospital y todo. En algunos lugares dijeron ‘mataron al Gato Ortiz’; ahí se murió esa persona. Esa persona en la cual para muchos era agradable, divertida, a lo mejor difícil de tratar, rebelde, enojona. Soy feliz en este lugar. Mucha gente no lo ha entendido, muchos familiares míos, el cómo una persona puede ser feliz en este lugar, o el creerse que está en la comodidad en este lugar, pero, te voy a hablar de lo que el Señor me ha enseñado. La palabra dice, la mayoría de la gente conoce ese versículo, todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
Para el exfutbolista el balompié mexicano quedó atrás y ahora está enfocado en lo que Dios desea para él.
“Para mí, el futbol fue una etapa que ya quedó atrás, como todo lo de mi proceso ya quedó atrás. El proceso de haber llegado a este lugar ya quedó atrás. Para mí, yo ya no revivo las cosas las cuales viví anteriormente, sino que ahora me enfoco en lo que viene para mí en las manos de Dios”.
@guerrerasdeunppl #historia detrás del delito #penal de CADEREYTA ex portero de rayados #5taparte y última #carcel #delito #monterrey #cefereso #famosos #policia
En su momento, Omar Ortiz agradeció a los futbolistas que le dieron apoyo cuando entró a prisión.
“Hay jugadores a los cuales quiero agradecer que me han ayudado sin ellos saberlo. En algún momento, tengo años que solo dependo de Dios, pero en los primeros años que estuve aquí hubo jugadores que me ayudaban. Le pedían la playera a un jugador de Tigres, los guantes al portero de Tigres, una playera del jugador de Monterrey, al de Chivas o América; ellos no sabían que era para mí, me mandaban la playera y un muchacho que la quería, yo se la vendía y solventaba mis gastos. Sí hubo gente que vino y me visitó, para mí eso es muy valioso, la mayoría fueron mis compañeros, la mayoría fueron ex porteros. Oscar Dautt, Melvin Brown, vino Esdras Rangel, vinieron a verme, Beto Martínez, Trini (Caballero), Félix Fernández, aunque vino hacer un reportaje, también la visita de él”.
Totalmente arrepentido, Omar Ortiz pidió perdón a su familia por todo el sufrimiento que causó.
“Pido perdón por lo que les hago pasar, no merecen pasar por eso, que me perdonen por no estar esos 12 años con ellos en muchas etapas que han vivido. Sí, los lastimé, el simple hecho de que tu papá sea mencionado, que tus amistades en la escuela o los que te rodean sepan que llegaste a este lugar, eres lastimado. A la primera persona que lastimé fue a mi familia, las sigo lastimando al hacerlos venir todavía, yo les pido perdón”.
Ortiz decidió volverse el ejemplo de que aún en la oscuridad se puede hallar el camino hacia la luz.
No olvides seguirnos en FACEBOOK, X , INSTAGRAM y TIKTOK
Con información de Milenio, Marca y El Financiero
Portada: Especial
Fotos: Especial
