El joven mató a su papá e intentó ocultar el cuerpo debajo de su cama hasta que sus demás parientes descubrieron el asesinato cometido en Iztapalapa.
Un joven asesinó a su padre y le mintió a su familia en torno a la desaparición de su progenitor en Iztapalapa, CDMX.
Lucas Diego hirió de gravedad a su papá y decidió guardar el cadáver durante al menos tres días.
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El lugar en el que el criminal ocultó el cuerpo durante todo ese tiempo fue bajo su cama. Pero el olor de la descomposición fue lo que delató el asesinato cometido en la capital.
La víctima, identificada como David Antonio, de 45 años, fue vista por última vez el 15 de mayo.

El hombre residía en una casa de tres pisos de la Cerrada Cucaracha, en la colonia Xalpa, con sus hermanos e hijo. Sin imaginar que su propia sangre sería la causante de su abrupto deceso.
Lo que sorprendió del asunto es que nadie sospechó que algo malo había pasado en la propiedad durante tres días.
Joven asesina a su papá y le miente a su familia
Los registros indicaron que el joven asesinó a puñaladas a su padre en el último piso de la vivienda.
Lucas Diego, de 20 años, cometió el crimen en Iztapalapa, y ocultó el cadáver debajo de su cama.

Nadie sospechó nada hasta el cuarto día cuando un olor fétido comenzó a percibirse en la habitación.
Los parientes enfrentaron al chico, quien afirmó que su padre David Antonio había ido a un retiro espiritual.
Sobre el olor, el joven indicó que había dejado comida que llevaba días sin tirarse, la cual se había descompuesto, por lo que echó demasiado cloro para intentar tapar la peste. La familia entró a la habitación y vio al chico escapando por otra ventana de la casa.
Los parientes hallaron el cadáver bajo la cama, con huellas de tortura en el rostro, abdomen y cadera. Además, se percataron de que el joven prácticamente la había partido la espalda a su padre.
Policía busca a joven que mató a su papá en Iztapalapa
Los elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y de la Fiscalía de Homicidios de la Ciudad de México llegaron a la propiedad en Iztapalapa para indagar más sobre el asunto.
Los agentes asignados al caso afirmaron que el conflicto inició porque el padre no quiso darle dinero a su hijo.

También se reveló que Lucas Diego tenía problemas con las drogas desde hace años, por lo que siempre actuaba de forma violenta.
Diego no estudiaba ni trabajaba, además de que tenía un largo historial de ingresos a centros de rehabilitación.
Ahora, las autoridades están haciendo lo que pueden por dar con el paradero del parricida.
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Con información de El Gráfico, Telediario y Milenio
